jueves, 18 de octubre de 2007

Shit <


Subo al colectivo. Bajo el vidrio. Caigo en depresión porque al prender el pendrive dice “Low Power”. Por mi cabeza pasan una serie de pensamientos que entre buenos y malos forman un pequeño dolorcito de cabeza. Iba todo bien hasta qué; llego a ese pensamiento. El mundo se me cae (se MÉ cae, porque estoy hablando egoístamente de mi mundo no más) me avergüenzo, intento recogerlo de la manera más rápida posible como quien recoge conchitas de mar sobre la arena. “Por la avenida o por el cementerio señorita” –“Da lo mismo voy al paradero, gracias” Me bajo, pienso que la vida sin música es tan testaruda y sin sentido. Entonces canto; internamente y la canción primera que llega a mi cabeza es “Otra historia” de Insite (es que no encontré nada más triste, y en fondo no sé si odio o no; ser mamona del calibre de “mamonidad” que poseo). Llego al fin, nada fuera de lo común, sólo que al abrir la puerta percibo de inmediato ese olor a ausencia familiar. En efecto, no hay nadie en casa. Estoy a 40 minutos de empezar mis clases, que cada día me convenzo, son para perder dinero y dejar a una persona menos cesante en este país. Ah y claro, para aprender, lo cual no me hace sentir más culta, sólo un poco menos monolingüe.

Ahora que recuerdo, mientras venía por Ortúzar (Mi calle favorita para mirar las flores, y ataúdes que el mercado ofrece a los difuntos) Pensaba en que odio que un pensamiento tan pequeño literalmente “Me cague” (como dijo un amigo por ahí una vez) Odio la contradicción y cortocircuito que esto genera en mi cabeza, y odio más del ochenta por ciento de mi vida, y de no saber como manejarla. Y esta vez, (por que es obvio que mis palabras no sorprenden y suenan cada vez más repetitivas) no es ironía, al contrario. Es toda la verdad.

Y precisamente hoy, hablando de la muerte maduramente, con una serie de amigas, sólo meses menores que yo, he comprendido que mi vida no tiene gran valor, porque en casos como este, lo primero que pasa por mi cabeza… (Fuera de odiar esos tres minutos matutinos donde me esfuerzo inhumanamente por recordar que día es, que hora es, que debo hacer, que pasó ayer, porqué esta vez odio ir al colegio, y que estaré mal porque hay sol, hasta al fin preguntarme quien soy) Es que la muerte a toda costa vendrá a mí, porque yo la llamaré, cuando la noticia final, sea positiva.

P.D.: Odiaría que dijeran si, te entiendo. Porque esto nadie lo sabe (Solo tú). Y sé que nadie lo sospecha.

u.U!

martes, 9 de octubre de 2007

Muérete!



Siempre fuiste mi norte y mi sur. Mis afueras y mi centro.

Y ahora que te fuiste, ahora que tu muerte cortó mis alas para volar alto y llegar a ti.

Justo ahora, he perdido mi brújula.

¿Por qué me dejas ahora? Ya no se a donde sigue mi camino.

Por qué tenías que morir justo ahora que aprendía a tomar tu mano.

¿Sabes? Llevo noches llorando, llevo días intentando asumir que tu ausencia será infinita esta vez.

Pero me duele.

A cada parte de mi cuerpo se ramifica el dolor, y se hace más y más fuerte.

Me deja inmóvil, casi vegetal.

Llevo días sin comer, sin moverme de esta cama envuelta en sábanas que aun tienen tu olor.

Parece que esa es la ley de la vida. Tu descansas ahora pero, ¿Y nosotros?

¿No pensaste en cada uno de los que estamos aquí? Desde el cielo no puedes sentir mi dolor.

Ahora lo entiendo todo. Ahora entiendo cuando me decías que no había otra solución. Que te sentías atrapado, Y creíste que cortando tus venas se arreglarían los problemas ¿verdad? … Pero te equivocaste.

Y mis lágrimas no te harán volver.

¿Sabes?

Jamás podré olvidar esa voz por el teléfono. Diciéndome que no estarías más aquí.

¿Por qué tenías que ser tan egoísta?

Pero está bien, se que nos encontraremos algún día, no muy lejano.

¿Sabes?

Jamás podré olvidar esa voz, tu voz…

Diciéndome “Te Quiero”

Li<

jueves, 4 de octubre de 2007

Hacerme Llorar~~*


Hacerme llorar.

Todo va en decadencia. Todo se reúne a palabras simples. Palabras con rodeos, que no dicen nada.

Que intentan ocultar el temor al rechazo.

¿Y qué te mantiene aún aquí, si ya perdiste?

De repente me cansé de sentirme derrotada. La idea es llevarme la contraria, aunque me encuentre la razón. La idea es verme en el suelo, aunque goce de mi alegría.

Porque el la crea y la termina. Lo sabe, pero le gusta hacerme llorar.

Él cree que no. Pero una mujer puede notar cuando un hombre la desea.

Más que su cuerpo, su sonrisa, más que sus carisias sus palabras.

A veces me aburro. Me canso, porque soy un humano. Extraño, pero humano al fin.

El sabe que deseo huir de aquí. Pero me retiene.

Porque más allá de quererme o no a su lado. Le gusta hacerme llorar.

Intento equilibrar las cosas, estoy dolida. Pero las llagas están frescas aún. Y pienso que si sigo así, ya no habrá partes de mi cuerpo donde haya heridas que curar.

Mucho menos en mi alma. Que de a poco fue perdiendo su luz, pero la estoy buscando en cosas que me llenan.

Siento ira, me decepciona sentirla. Pero no la puedo controlar.

Aunque queda encerrada en mí, porque no soy capaz aun, de mostrarla al mundo.

Él, el sabe que la siento. Porque de cierta forma el la produce.

Y la produce con fuerzas, para consolarme luego.

Pero más allá de querer regalarme un abrazo, más allá de ofrecerme sus manos que las confundo con garras, él, quiere hacerme llorar.



Li<

viernes, 21 de septiembre de 2007

Lindos Recuerdos. <


Lindos recuerdos.

Me quedaron recuerdos, lindos recuerdos

Y un poco de su aroma impregnado en mi nariz.

Me sorprende, es más me sorprendo de mi misma.

Jamás pensé que mi vida daría tal vuelco.

Y ahora asumo las consecuencias. Que no son malas.

Al contrario, sólo son… Consecuencias.

De esas que solo el amor es capaz de comprender.

Cierro mis ojos y ahí está.

Mirándome, seduciéndome con su mirada dulce.

El frío me toca, me anestesia de manera inconsecuente…

Pero sus abrazos me abrigan.

Y parece que todo está bien.

Y parece que lo conozco de toda la vida.

De repente los instantes se hicieron eternos.

Recorrimos las nubes en sólo una hora.

Que ya fue.

Y que no volverá a ser.

Pero nada importa.

Porque esos minutos fueron más importantes que cualquier otro segundo.

Porque con la mirada supo darme el mejor de los besos.

Y cuando pudo tocar mis labios…

Volví a ser la niña que besaba por vez primera.

Me quedo hoy, con sus fotografías.

Con lo vivido. Lo escuchado de su voz…

Me quedo con sus palabras y su aroma.

Me quedaron recuerdos, lindos recuerdos.

viernes, 14 de septiembre de 2007


Miro todo. Y claro, es como un círculo vicioso cada cosa.

No sé porqué me causa rabia que cada año se repita todo.

Ahí iba caminando sola, escuchando música

Miro los árboles queriendo florecer una vez más, para secarse en verano, para deshacerse en otoño…

Como cada año.

Y pienso, que las cosas que decido a futuro, son pensando en lo que siento hoy, no en como estaré mañana…

Por eso intento olvidar mis decisiones.

Hoy, me di cuenta de cosas que tardé años en comprender.

Y si, me eché me apesté, sola, sin contaminar aires ajenos.

La cueca llegó a mis oídos. Y todo cambió.

De repente se me olvidó la política, la injusticia, la economía, de repente olvidé todo.

Y por algunos minutos me sentí orgullosa de ser Chilena.

De poder decir algún día.

“Yo, vengo de CHILE”

Baile cueca, canté payas, comí empanada, miré a todos esos niños “disfrazados” de huasos y bueno seguramente habrán hombres ebrios, accidentes, fondas tocando cumbias… Nada que pudiera extrañarnos.

Pero pase a lo que pase, sea como sea.

Soy chilena…

Nací aquí, pero pienso morir muy lejos de aquí.

Nací en el final del mundo... Porque quizás, sería bueno llegar a su comienzo.



Li<.


sábado, 8 de septiembre de 2007

Balance ~~*

Si. El equilibrio sin darme cuenta ya no es sólo mental.
Camino, siguiendo sólo una línea, caigo pero vuelvo a intentarlo.
Siempre ha sido igual y es probable que ya no cambie. Pero no me hace mal.
Aunque he pensado que este último tiempo. Sin querer… Ocurrió un vuelco brusco en mi interior. De alguna exiliada razón; me extraño. Me echo de menos…
A veces siento que soy una persona lejana a la que fui. Las cosas no terminan, sólo retoman otro rumbo… Se modifican.
Quizás yo pase por un proceso similar. Intento pensar que todavía puedo sentir. Que el no llorar no significa que las cosas que ocurren duelan menos. Quizás ya era hora de tomarle el merecido peso a todo, y no cargar con una cruz no correspondida y por lo demás, tan pesada.
Pero más que extrañar mis lágrimas…
Es sentir el dolor, la ausencia de aquellas arduas noches llenas de pensamientos que no encontraban solución. Es saber, que paulatinamente el sueño se iba apoderando no sólo de mi cuerpo. Hasta perderme entre sueños y pesadillas que me hacían encontrar la realidad al despertar.
Y es ver que hoy. Ya no hay amanecer, porque sencillamente. Jamás hubo un anochecer.
Porque extrañamente. Son veinticuatro horas sin dormir. Durante siete días.
Y no me canso, no siento sueño.
No siento. Sólo entiendo que las cosas pasan…
Ahora logro saber que pese a todo, prefiero que no haya conexión entre la cabeza y el corazón… A que se hayan unido formando la nada.


Li<.

lunes, 3 de septiembre de 2007

I'm Not Have Sweet Dreams.

Y pasaron tantos minutos, como pensamientos que ya no puedo recordar...
Sólo dejé correr el agua, que caía en el avismo de mi cuerpo... Y mis lágrimas; se evaporizaban junto a ella.
Era tarde, muy tarde para una niña que en ¿cuanto, cuatro horas más?
Debía dar por acabado el dia anterior y comenzar con uno nuevo.
¿Por qué?...
Y si mañana despierto y sigo durmiendo...
Si no me levanto en tres días más...
De pronto y sin darme cuenta... Si llegase el día. Y hubiese que hacer tantos sueños realidad.
Si fuera el día de volar...
Todo fue distinto. Porque yo quise que así fuera. Porque ahora las piezas se movían en torno a mis jugadas.
Ya era hora de salir de ahí, de la ducha y de mis pensamientos.
Ahora todo vuelve a la normalidad.
Dejo caer mi cabeza sobre la almohada. Queriendo contar ovejitas para dormir...
En búsqueda de las pastillas. Lo último que recuerdo.
Es que me logré dormir media hora antes de que sonara el despertador.
Miro mi cara al espejo... Típico.
Viendo lo que no deseo ver, pero ya me acostumbro, es más. Me atrevería a decir que hasta me agrada.
Termino, me visto, tomo mis cosas... Camino.
Con música, porque la vida sin música dice muchas cosas que no me interesa escuchar por las mañanas.
Miro el cielo, porque aunque todos los días esté vigilando nuestras cabezas.
Cada día es diferente, su color, su forma, sus nubes, su calidad...
Hoy las nubes negras, pisoteaban las de color rosa.
Y me gustó ver ello.


Li<.