martes, 27 de noviembre de 2007

Y hoy te Llamo...


Y hoy te llamo porque tu voz se perdió entre pantanos sudados en depresión.

Te llamo porque estoy entre el principio y el final, pues la verdad ha estas alturas poca vergüenza me da, reconocer que he preferido el gris, nunca se si blanco o negro. Nunca me atrevo a caminar hacia los extremos, mas siempre me he sentido en ellos.

Y hoy te llamo porque entre lo que he luchado y lo he perdido la balanza queda paralela a tu camino que, tarde o temprano se unirá con el mío.

Te llamo porque en esta conversación fría, quedó una promesa mal echa poco dispuesta a hacerse realidad. Pero vigente en una ilusión que podría resucitarla.

Y hoy te llamo porque estoy entre el principio y el final, ante mis ojos dos caminos por andar…

Uno es el deseo más grande de que llegue un ángel y me enseñe a amar, a volar junto a el.

Y otro que pueda llevarme al infierno si así lo deseo enseñándome a odiar.

Te llamo porque hasta en los recuerdos perdí el tono de tu voz

Y ahora que te escucho, veo que ya no eres el mismo.

Siento que tus palabras apagan de a poco cada espacio de mi alma dejando solitario mi esqueleto queriendo moverse sin poder hacerlo.

Y hoy te llamo porque probablemente sea la última vez que lo haga, te llamo porque la distancia pronto, no me dejará hacerlo.

Y hoy te llamo, porque he recuperado tu voz entre pantanos de lujuria y de pasión.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Ramas Muertas.



Y en mi mente divagan pensamientos que se cansan
Que votan sudor y descansan bajo la sombra de árboles con ramas…
Muertas.
¿Para que recordar los frutos que una ves dio?
Extrañando, notando la ausencia, porque hoy sólo hay ramas, ramas muertas.
Y en mi mente caminan recuerdos tomados de la mano que aun se quieren
Y que sienten que al morir, tienen vida eterna.
Mis ojos buscando la manera de encontrar la luz, sólo reciben más y más tristeza.
De las pocas hojas que acompañan el árbol, solo una de ellas permanece fresca
Por que de las veces que ha llovido, sólo ella se ha rociado.
Y en el árbol de mi mente, en sus ramas muertas
Está depositada toda la fuerza, todas las ganas de salir de aquí
De gritar por un cuerpo distinto a este, de morir y vivir si así lo quieres.
Y en mi mente, los sentimientos subieron al mismo tren de aquella vez.
Y desde ese momento, han recorrido cada espacio de mi cuerpo.
Buscan lugares desiertos y océanos pacíficos para sentirte realizados
Y sin embargo, sufren… Frustrados de no ser nada. Nada en mi mente.
Nada en las ramas secas de este árbol.
Acompañado de todo, acompañado de nada.
De una laguna, mental…
Porque en mi mente divagan pensamientos que se cansan
Que se suicidan y lloran bajo su propio luto
Vistiéndose de negro, votando lágrimas de oro en bruto.
Y en mi mente se arrastran alegres emociones, intentando sacar fuerza
Podando de alguna u otra forma, las ramas… Muertas.


Li<.

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Por los pasillos.


Por los pasillos solitarios de una vida algo apagada
Encontré cientas de hojas secas que dieron luz a mis mañanas.
Entre tantas calles vacías, con almas muertas de vicita
Una línea del tren que permanecía siempre siendo rebuscada.
Por los pasillos mi alma se hizo fantasmal también
Con lágrimas supe acarisiar el sueño profundo de su piel
Entre tormentas apoyadas en los ventanales
Por cansancio, escuchando las leyes de saber amarte.
Por pasillos pequeños e infinitos
donde las estrellas se hacen eternas
para pedir cuan deseo quieras...
Donde la constelación perfecta no existe, donde no hay espacio, donde no hay tierra.
Por pasillos oscuros, fríos, con lemas de temor
caminando entre las viñas y componiendo un pedazo de canción
Entre recuerdos que se fueron en los vagones de quel tren
Están aquí aun tu mirada, aroma y un poco de aquella vez...
Aquella vez, que por pasillos caminamos tomados de la mano
como si el tiempo no existiera
como si el tren no se fuera...


Jamás.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Entre las Sábanas


Entre las sábanas.

Busco, en los rincones más ocultos de mi alma
La forma de esconder cada dibujo, cada retrato entre las sábanas.
Entre las sábanas, con las que tanto tiempo nos abrigamos
Donde se refugia tu aroma y se guardan las veces que soñamos.
Soñamos, que el amor existía y que no había forma de retenerlo
Y ahora estamos aquí estancados en una piedra
Pero no importa, porque entre las sábanas cada mañana pude ver tu mirada tierna.
Tierna, dulce como miel repartida en pantanos fríos y oscuros
Cada vez que esto ocurre, entro en sueños profundos.
Jamás olvidaré… La primera vez
Que mi sábana tocó tu cuerpo.
Aquella vez que entre las sábanas nos transportamos a otra dimensión
Donde los latidos del corazón…
Se calman.
Donde el ruido se vuelve melodía, la tristeza alegría
Y así. Porque he vivido
Amaneceres de amaneceres entre sábanas
Y noches eternas sumergidas en la tristeza de un alma ausente
Con la ansias de tenerte y de perderte para siempre.
Despertar una mañana desnuda
Sin cuerpo físico, tan sólo con mi alma
Con mi alma fantasmal entre las sábanas.



Li<.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Sólo un día irreal<.


Este momento no tiene que acabarse ¡Porfavor! que no se acabe...
Es lo primero que pienso mientras miro al horizonte como el sol
penetra entre las aguas para darle paso a la Luna y las estrellas...
Las olas se dividen rosando mis piernas y rompiendo en las rocas
Hay silencio y un poco de miedo en mi interior.
Pero el vacío del lugar es tan magno que eso me tranquiliza.
Entonces grito, con fuerzas. Porque no hay nadie y esta vez no quiero ser escuchada.
Y digo todo lo que siento aquí dentro y lloro.
Escribí sobre la arena lo que siento...
Pero la marea sube, y las olas se llevaron todo. Lástima.
No mis sentimientos.
Quisiera guardar un poco de esta briza marina para llevarla
conmigo cada amanecer (Pienso) Pero se que la gran mayoría de las cosas que deseo.
No las obtendré. Porque vivo en una burbuja que cuando choca con las espinas y se rebienta
Mi caída es demasiado fuerte y las heridas no se sanan jamás.
No se que hacer.
Cada mañana mis ojos se llenan de lágrimas. Y mi cuerpo de un abrazo.
Mis oídos de un "vamos chumy" ... ¿Que cresta me falta entonces?
Bueno si se que me falta. Falta en poco más de tiempo... De eso que no existe.
Eso es lo que me falta.
Lo que no existe! ...
Si, siempre estoy pidiendo cosas, que no tendré.
Y a pesar de que hay muchas cosas que me están botando.
Siempre hay entre ellas. Una que me levanta cada día.


Li ~~*


Que me haría feliz hoy?... Algo que fuese real. Algo que fuera verdad?

miércoles, 31 de octubre de 2007

Amanecer <


Hoy desperté de un sueño muy hermoso. El paisaje me mostraba un cielo azulado con un poco de frío matinal, algunas montañas y flores varias.
Despierto, como cualquier día de los que tantos he vivido.
Pero al sentarme sobre la cama, veo que cada herida ha sido reabierta.
Estoy sangrando, mis brazos y mis piernas, lo que más me duele son las espinas enterradas en mi pecho, de la rosa que él me regaló. Me asusta sacarlas. Porque estas heridas no son superficiales, son de muy adentro, me atrevería a decir que casi tocan mi corazón porque me cuesta respirar.
Intento pararme pero mi cuerpo es insostenible; intento gritar pero nadie me escucha estoy sola. Recuerdo mi sueño, donde todo fue como yo quise que fuera, donde las cosas salieron perfectas y sólo recibí orgullo de la gente, de ese orgullo emocional, de ese orgullo que se infla el pecho.
Asumo que sentí frío, pero tuve abrazos que supieron abrigarme. Caigo fría al suelo.
Entiendo que mis heridas están muy poco dispuestas a sanar.
En mis manos hay espinas. Pero busco la forma de desenterrarlas de mi corazón.
Grito, como nunca he gritado en mi vida, y lloro como si el mundo se acabara.
Pero nadie me escucha, porque estoy sola.
O quizás porque ya sea demasiado tarde.
No hay cura a esta enfermedad.
Intento hacer un muro entre el pasado y el futuro y me resulta esto. Un amanecer lleno de dolor.
Porque la flor por más hermosa y fructífera que sea, aunque esté en el desierto no sobrevivirá.
Hoy comprendo que hay heridas que se vuelven a abrir. Y que odio volver a mi realidad.
Son las 7 a.m. Y pienso que faltan aun 19 horas para volver a soñar.




Li<.


domingo, 21 de octubre de 2007

21 de Octubre


Antes de escribir fui al baño en busca de pañuelos porque sabía que esto terminaría mal.
frente a esta pantalla he llorado tantas veces que perdí la cuenta. Como he perdido la memoria.
Generalmente se lo que me pasa. se porqué río, porqué lloro, y cuando lloro según la intencidad también se que cosas se adiheren al dolor. Pero hoy; es un día que quizás nunca olvide. No hay fechas de cumpleaños, ni aniversarios de muerte. Sólo es un 21 de octubre donde siento que el cuerpo no me lo puedo y mucho menos el alma.
Me deprime el doble pensar en la espantosa semana estudiantil que se asomará mañana a eso de las 8:00 am. Todos hablan de lo trágico que será "biología" y yo ni si quiera tengo la materia. Tampoco haré el esfuerzo de tenerla. Siento que el día se ha hecho eterno, ya no se diferenciar si es, porque es domingo, o porque de verdad, la sensación que tengo adentro es tan desolada. Si tan sólo tubiera la tranquilidad de que nada malo pasará. Sería tan feliz.
Pienso que en un minuto se pueden destruir años y años. No me arrepiento, al contrario es; un aprendizaje más a la colección, lo cual me ha debilitado de manera inesperada. Pero la Fe, que de a poco ha ido decayendo está aun vigente. No me quiere dejar y eso me da aire para respirar.
El nudo en la garganta, la falta de apetito, el dolor de estómago (nervios) no se que me lo podría quitar. La ducha no dio resultado. Quisiera estar en estado vegetal. o quizás en agonía.
He pensado en los métodos para dejar de sentirme así.
Pero el miedo es mucho más fuerte. Y aunque ame estar sola en casa, reconozco que me hace demasiado mal.
Yo sabía...
Iré por el segundo pañuelo.

Li<.