martes, 22 de septiembre de 2009

Pedazos de árbol


Sus recuerdos han dejado yagas en mi corazón.
Las he salado para que duelan, pero se que cicatrizarán rápidamente.
Tenía ese cosquilleo en el estómago. ¿Incertidumbre?
No quería preguntarle si esto se acabaría, porque ya me sabía la respuesta.
No quería que me doliera, sin embargo la espera me fue matando en vida.
Nada. Absolutamente nada era como fue un tiempo atrás.
Incluso el brillo de sus ojos se había opacado. Como la irritación del árbol por tocar
las estrellas.
La caminata ambigua que solíamos recorrer simplemente fue parte de la tierra mojada
que tantos lindos recuerdos me traía.
Ese hombre que nos vio tomados de la mano mientras el sol se escondía avergonzado
nos dijo que nada era para siempre. Y fue cuando mi temor comenzó.
De pronto todo tomó otro sentido y el miedo a que mañana nada fuera como hoy.
Fue gastando el camino.
O quizás venía gastado de antes y nos dimes cuenta ahora.
Ahora entiendo la irritación del árbol por no alcanzar el cielo
Y de la tierra mojada que nadie ve, porque sólo trae recuerdos.
A veces es bueno ser árbol y tierra
sin querer se han complementado y así como ellas nos traían recuerdos mientras
consolidábamos la unión.
Ellos también se unieron e indagaron mi corazón.
Lástima. No encontraron nada en él.
Si, definitivamente sus recuerdos han dejado yagas en mi corazón.
Espera, voy por la sal

sábado, 19 de julio de 2008

Entre Sueños.


La verdad es que el sentimiento era muy parecido

A esa sensación interminable que perduró por años,

Sólo que esta vez estaba reducida a un cuarto de la intensidad de aquel tiempo.

Por fracciones de segundo dentro de esta mansión de vagos recuerdos;

Sentí como tu ausencia abrazaba mi paz

Y la asfixiaba dejándola en lo que hoy es sólo soledad.

Yo seguí buscando en rincones lejanos, tu luz,

La que podría iluminar otra vez este camino cada vez más difícil de andar.

Pero veo que ya iluminas otros castillos.

Veo que mi voz ya no es capaz de decir otra ves, te amo.

Recordaba las veces que tus brazos me quitaron el frío, las veces en que tus manos secaron mis lágrimas.

El corazón me dice que le falta una pieza que está en tu bolsillo

Yo, yo no puedo decirle que no hay forma de tenerla junto a mi otra vez.

Pero aún así. Me pierdo contigo por lugares inolvidables, donde nos hacemos pequeñitos entre tanta inmensidad.

Y porque sólo te veo en sueños.

Es que he decidido hoy, dormir para siempre…

Li<.

sábado, 14 de junio de 2008

Me Pierdo en ti.


Era...
No, aún no logro comprender que era.
Pero desde luego la sensación era muy parecida a clavarse cuchilladas en el pecho.
Y lo que es peor, al termino de esa experiencia casi religiosa se venían un montón de remordimientos que sólo trastornaban un poco más mi mente.
De las visiones que aún recuerdo, permanece algo borrosa la luz de los postes que no alumbran nada y ese frío tajante que atravezaba mi abrigo y cortaba tu olor aun impregnado en él. Quitándome el último recuerdo que permanecía en mi de ti.
La verdad es que caminé demasiadas cuadras hasta más no poder; en calles tránfugas con tipos que miraban extraño, bajo cualquier circunstancia me causarían temor pero esta vez fue diferente, porque mi alma sólo intentaba buscar hasta en sus últimos rincones, desde el más pequeño al más hermoso recuerdo que tuviese tuyo.
Parece que el cuchillo atravezó por completo mi cuerpo. salió de él y siguió por el corazón, la cabeza, las piernas... Toda.
Me quebré en mil pedazos que ya no se vuelven a construir.


[Todo lo que se refiera a cuerpo es mi alma o corazón para algunos]

miércoles, 7 de mayo de 2008

Pagando el Perdón


Y tuve dos opciones

Seguir en la burbuja, en un mundo embalsamado de utopías

O que esa misma burbuja cayera en picada sobre las espinas clavadas en su mente perturbada, llena de rabia y licor, de recuerdos que su subconsciente subrayaba para que su odio siguiera creciendo por mí.

Y su corazón se ensanchaba, lo llenaba fácilmente de amor y odio

De carisias y de perder el respeto.

Nunca me dijo palabras, más con la mirada podía quitarme el cielo en un segundo.

Y pese a todo, preferí caer en picada. Tener que enfrentarlo con la mirada

De seguro era lo más difícil.

Tener que de alguna u otra forma reconocer cada error me hacía hormiga entre cordilleras.

Pensar que lo tuve tan cerca y ahora está tan lejos como alcanzar el cielo.

Y creer que alguna vez pude abrazarlo y sentir su calor, más hoy sólo tengo sus golpes indiferentes y su frío casi anestesiante como el hielo.

Pero en la vida nada es fácil, y es el precio que hay que pagar por el perdón.

Por el cruel perdón.

sábado, 12 de abril de 2008

Soy frágil después de todo...


Caía vulnerable en sus brazos, ni si quiera sentía vergüenza de toda la gente que estaba a mi alrededor con cara de depresión endógena.

Yo sólo lloraba como si supiese que sería el último llanto de mi vida, hacía mezclas en la tabla con pinceles, mil matices a la vez, podía ver colores de rencor, dolor, tristeza, hasta pude ver el odio reflejado en pinceladas que desaparecieron así como su mirada se perdió entre la mía.

Yo tocaba su cara, lo recuerdo cada vez que cierro los ojos, la imagen vuelve a mí y no me deja.

Estaba helada, su cuerpo se congelaba lentamente, la lluvia limpiaba la sangre que derramó tras el accidente.

Nunca me lo voy a perdonar. Él lo sabía, me lo intentó decir muchas veces pero no lo escuché.

Ese presentimiento que lo ahogó desde la mañana.

De alguna u otra forma me deseaba por última vez, me miraba por última vez y me acariciaba por última vez, como lo hizo la primera…

No lo escuché, no quise escucharlo.

Murió sintiendo la culpa de mi enojo por su infidelidad, pero él sabía que yo era capaz de perdonarlo.

Y de caer yo en sus brazos cayó él en los míos por última vez. Es probable que ahora mientras miro las nubes, él esté mirándome desde allí. Y espero; pueda perdonarme en nuestro encuentro.



{Pateando piedras...}


Li.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Y no puedo dormir...


Habrí mis ojos a eso de las 5.30
pensé que quedaba aún, una hora y media para dormir. Pero no pude.
Los gatos se revuelcan por el techo, los perros ladran hacia el suelo,
las alarmas de los autos suenan y va llegando el panadero.
En fin, entre ruido y silencio, pienso; pienso y pienso
Y claro, a nada llego.
Se que para muchos es harto tiempo aún el que queda
no he dimencionado lo que significa ello,
pero si estoy segura de que cada día que pasa
es uno día menos...
Y pienso en aquel complemento
que se habló en filosofía
y es que cómo puede ser que la emoción el lenguaje y el cuerpo
formen ese complemento de la razón.
si el cuerpo sólo es instrumento
de cada uno de los deseos que nos invaden.
vuelvo a mi cuarto oscuro, a mi cama, a mis pensamientos...
Vuelvo a cerrar los ojos y despierto.
vuelvo a pensar que queda un día menos...
Y habrí mis ojos a eso de las 03.30 cuando todo fue un sueño,
como siempre...

[PATENADO PIEDRAS] LI<

jueves, 13 de marzo de 2008

Entre copas



El mundo pudo venirse a bajo tantas veces.

Lo que nunca tuvo esperanza, hoy lo es todo y para siempre.

Fue tan fácil de comprender, quizás tardé fracciones de segundo.

Una lámpara iluminaba lo justo y frente a mí un muro,

Lleno de cuadros hipnotizados en lo abstracto de las pinturas.

Eran cuadros que en el fondo no hacían más que hacer pensar por un segundo.

Mi copa de vino se vaciaba cada minuto un poco más,

El cenicero se llenaba para volverse a vaciar… Como mi alma.

Pienso y recuerdo, una y otra vez porqué hice y dejé de hacer,

Porqué lo que comenzó, tropezó hasta llegar a mi interior

Y porqué, porqué, porqué tuvo que ser así.

Ya iba por la segunda copa, no era capaz de sostenerme

Ni de sostener un pensamiento, un sentimiento, una mirada.

Todo resultó ser más doloroso de lo que pensé

Y más que perder, duele saber que nunca te volveré a tener

Como te tuve ayer.

Que nunca volveré a sentir las sábanas blancas en que me envolví

Mientras te veía sonreír por las mañanas, o por las noches dormir.

Tercera copa…